Opinión: la publicidad de Radio Nacional en el programa de Dolina

11 de marzo de 2010

Sigo los programas de Alejandro Dolina desde 1985, cuando descubrí, en la madrugada de Radio El Mundo, Demasiado tarde para lágrimas.

Luego vinieron El ombligo del mundo y, desde 1993, La Venganza Será Terrible, que ha transitado por varias emisoras y que, desde mediados de enero de 2010 se propala por las 40 emisoras de Radio Nacional Argentina.

En mi opinión, que supongo compartida por muchos, La Venganza conserva su alta calidad.

Pero hay algo que me molesta: es que la emisora utilice las tandas de publicidad del programa para difundir mensajes como los que pude oir en la semana que comenzó el lunes 22 de febrero:

El autoelogio de LRA, su expresión discriminatoria hacia otras emisoras y la mentira grotesca no sorprenden si se considera la manera en que el matrimonio presidencial maneja los medios de difusión del Estado.

¿Y cómo juega Dolina en todo esto? No le he escuchado decir o escribir nada al respecto. Por lo tanto, sólo puedo formular algunas especulaciones:

Lo que está claro es que La Venganza se convirtió en un vehículo que permite que Radio Nacional (tal como lo hace el canal 7) utilice fondos públicos para suministrar información falsa en el marco de lo que Edi Zunino (en su recomendable Patria o Medios, Sudamericana, 2009) ha denominado "la loca guerra de los Kirchner para el control de la realidad".