Opinión: ¿Qué hacer para que los beneficiarios del negociado de El Calafate devuelvan sus "ganancias"?

2 de julio de 2011

El negociado de El Calafate tuvo lugar durante la primera década de este siglo y fue denunciado por Jorge Lanata en un artículo de fines de 2006, que resumió los hallazgos de una investigación efectuada por el propio Lanata, Jorge Barabino, Romina Manguel y Luciana Geuna. Al artículo le siguió un antológico reportaje radial de Lanata al intendente de El Calafate, cuya escucha consideramos imperdible.

La cuestión fue retomada por Luis Majul en El dueño (Espejo de la Argentina-Planeta, 2009) y en numerosísimas notas periodísticas, algunas de las cuales pueden encontrarse efectuando búsquedas apropiadas en la Internet. Este es un ejemplo, en el que buscamos la aparición simultánea de las palabras "Kirchner", "Calafate", "Méndez" y "terrenos" y Google nos informó que existían decenas de miles de resultados.

Pasemos a la operación. En su fase final, el intendente de El Calafate (Néstor Méndez):

El audio antes referido incluye una entrevista al intendente de El Calafate, que contiene respuestas increíbles. Algunas confirman:

En un reportaje efectuado por La Nación en noviembre de 2008, Méndez:

La diferencia entre un valor de $ 110 y un precio de $ 7,50 es de $ 102,50 por metro cuadrado. Convertida con el tipo de cambio de la fecha del artículo ($ 3,10 por dólar), equivale a unos 33 dólares (esto es, 330.000 dólares por cada 10.000 metros cuadrados comprados) . Para efectuar cálculos similares a las fechas de cada venta habría que conocer los precios de mercado de cada momento. De todos modos, está claro que los compradores obtuvieron "ganancias" enormes por las adjudicaciones de terrenos (varias veces el dinero invertido, que en algunos casos les fue prestado por el Banco de la Provincia de Santa Cruz). Y todo gracias al Intendente Méndez y a quien haya diseñado la operación.

En una nota publicada en Clarín en octubre de 2009 con motivo del enriquecimiento de uno de los secretarios de Cristina Fernández, la periodista Natalia Muscatelli se refirió al incremento de los valores de los terrenos de referencia y señalaba:

De acuerdo con la oferta de terrenos publicados en la zona, por ejemplo, una superficie de 375 metros cuadrado, en una buena ubicación y "con todos los servicios", cuesta a razón de 42 dólares el m2. Otro terreno, en la zona del Aeropuerto Viejo (donde el secretario presidencial pagó, en diciembre de 2004, sólo $ 10.995 por un terreno de 1.466 metros cuadrados (a razón de $ 7,5 el m2, es decir, US$ 2,50 según el tipo cambio en esa fecha), hoy puede costar unos 24 dólares, y es considerado una "muy buena oportunidad".

En El dueño, Majul relata que el presidente de la Unión Cívica Radical de El Calafate (Álvaro Héctor de Lamadrid) le manifestó:

Según Majul, que en la página 149 de su libro manifiesta tener una copia del expediente:

Algunos medios han señalado que la venta no fue de 38.000 metros cuadrados sino de 20.000, que el precio de venta fue de 120 dólares por metro cuadrado y que Kirchner los había comprado a 2,50 dólares por metro cuadrado. Si esto fue así, la ganancia bruta por la operación habría sido de 117,50 dólares por metro cuadrado y de 2.350.000 dólares en total. Si la venta hubiera sido de 38.000 metros cuadrados y el precio fuera el indicado, la ganancia habría sido mayor. Ahora bien, que la "ganancia" de Kirchner haya sido de cuatro millones de dólares, de dos, de uno o de medio, no modifica el hecho de que ella (cualquiera fuere su importe) es el producto de un escandaloso acto de corrupción diseñado por el propio presidente o por alguno de sus servidores. Además, está pendiente la determinación de las ganancias que el matrimonio obtendrá por otros terrenos, que deben ser mucho más importantes.

[Pausa]

Hacemos esta pausa para que los lectores que viven de su trabajo personal puedan calcular cuánto tiempo les llevaría obtener lo mismo que ganó el matrimonio Kirchner gracias a los decretazos de Méndez.

[Fin de la pausa]

Que sepamos, ninguno de los hechos denunciados ha sido desmentido por los Kirchner ni por los otros beneficiarios del negociado.

Por otra parte, cualquier persona de bien que fuese falsamente acusada de "ganar" miles o millones de dólares mediante la compra de tierras fiscales iniciaría acciones judiciales (penales o civiles) contra los falsos denunciantes. ¿Por qué los Kirchner y el resto de los beneficiarios no lo han hecho y ni siquiera han intentado desmentir la existencia de los hechos denunciados? La respuesta deberían darla los imputados, lo que no obsta a que imaginemos que ellos:

Además, ya se sabe que Néstor Kirchner no se consideraba obligado a explicar sus acciones ni a rendir cuenta de sus actos y que del mismo modo procede su viuda.

Pese a lo indicado, cuando los Kirchner debieron explicar el impresionante crecimiento que su patrimonio tuvo en 2008 (de 17 a 46 millones de pesos, aproximadamente) argumentaron que una parte del mismo tuvo su origen en la venta de terrenos a muy buen precio, muy superior al costo que habían pagado (aparentemente, la venta a Cencosud). Es lo que se denomina "sensación de impunidad".

Siendo poco probable que el negociado de El Calafate sea castigado por la justicia santacruceña, los ciudadanos deberíamos evaluar acciones alternativas para obtener que las "ganancias" de los beneficiarios del negociado sean devueltas al país o a la Municipalidad de El Calafate, en las proporciones que correspondieren. Nos referimos al país (como víctima) porque los terrenos del caso (o al menos los ubicados donde operaba el viejo aeropuerto) fueron, alguna vez, propiedad del Estado Nacional.

Las alternativas por considerar pueden incluir:

Claro está que las medidas necesarias para esta recuperación de parte del patrimonio nacional no podrán aplicarse si Cristina Fernández de Kirchner resulta reelecta en las elecciones presidenciales de este año.